Con el propósito de construir un espacio de encuentro, por medio de la redacción de un relato en relación al contexto de la emergencia sanitaria, producto del COVID-19, el 2020 se realizó la primera versión del concurso literario estudiantil «Relatos en tiempos de pandemia». La instancia, organizada por la Dirección General de Asuntos Estudiantiles, en conjunto con la Facultad de Comunicaciones y Artes de Universidad de Las Américas, estuvo abierta a toda la comunidad estudiantil, recepcionándose 117 trabajos basados en experiencias subjetivas en relación con la temática planteada, y bajo un formato de texto escrito que no superara las 100 palabras.
Este primer concurso fue tan bien recibido y tal el interés que generó en los estudiantes, que inmediatamente abrió las puertas a la realización de la segunda versión del mismo, el año 2021, “El amor en tiempos de pandemia”.
Llegando a Chile a principios de marzo tuve esa sensación de vacío en el estómago. Saben de la que hablo, esa que sentimos cuando llegamos a la cima más alta de la montaña rusa y vemos que viene una caída vertiginosa. En los primeros segundos de caída empezaron a aumentar las cuentas diarias, en los siguientes pasamos hambre y ahora las cosas aún parecen lúgubres… Pero ¿saben? siempre que subimos a una montaña rusa, después de caer volvemos a subir y sigue el recorrido, pero al final miramos a nuestro acompañante y reímos más fuerte de lo que habíamos gritado.
Tiene corona pero no es rey. Actúa como un soberano a pesar de no tener piel. Todos los días se muestra frente a mi hogar, en su coche largo y a poca velocidad. Está adornado con muchas flores y de distintos colores. Lo escoltan autos en forma de hilera, quienes advierten con sus bocinas, que la muerte está cerca.
Se veía triste, miraba sus manos como si no entendiera. Estaba sentada en ese banquito helado mientras las hojas de otoño caían sobre ella. Yo la miraba desde la otra vereda, sin saber si cruzar o no. Dentro de mí sabía que si cruzaba no había vuelta atrás, aun así, una parte de mí quería hacerlo.
Estaba cansada, me faltaba el aire, solo quería sentarme en ese banquito. No te rindas, resiste un poco más. Me detuve, mientras la veía subir al autobús junto a todos los que no lo habían logrado. Me di la vuelta y avance para despertar.